domingo, 11 de julio de 2010

SEGUIMOS

Quisiera dejar otro texto en la línea del de abajo que he visto hoy por ahí:

Estoy tranquilamente sentado en mi ordenador cuando de repente oigo mucho ruido. Maldigo, hoy ya no duermo y mañana no se hablará de otra cosa. La selección española ha ganado el mundial de futbol y el país entero se levantará a celebrar el triunfo en un evento de un deporte que explota a miles de trabajadores en el mundo entero, y en colaboración con el estado, maniente distraídos y abotargados a tantos otros.
A mi ventana entran gritos de ¡Viva España! y ¡Arriba España!, y me entristezco, pues las voces que lo corean cual falangistas en marcha, no son sino niños.
Al fin, para desgracia de los pocos que nos damos cuenta, o al menos lo intentamos, de como funciona el mundo, España ha ganado un mundial.
Los niños siguen gritanto "¡A por ellos!", cual fanáticos defensores de una patria que jamás dará nada por los infantes a los que adoctrina, salvo pan y circo en grandes cantidades. No es de extrañar, estas últimas semanas el espíritu nacional ha ido creciendo en todos ellos, inculcado por sus padres. Hay que defender los colores, implique lo que implique, hay que apoyar y animar a la patria. Una patria que debe ser mejor que las demás, que debe vencer a las demás, da igual en un campo de batalla o de futbol. Hay que defender los colores, aunque el futbol haya dejado, hace muchos años, de ser un deporte de obreros, para convertirse en uno de los mayores mercados en el cual empresas, llamados equipos, explotan a miles de obreros (Y no, los once que hay en el campo no entran en ese grupo) y utilizar a cientos de miles de clientes, o aficionados, como soportes publicitarios (A los que, además, cobran por llevar la publicidad de la empresa). El negocio está servido, unos patrones contra los que nadie luchará porque es mejor "olvidar los problemas y disfrutar de las cosas pequeñas", como bien decía un amigo mío. Porque los que no aceptamos este tipo de cosas, estamos siempre amargados, pensando en lo mismo (parece ser que preocuparse por la situación actual de los explotados es pensar siempre en lo malo) y lo único que queremos es imponer nuestra forma de pensar (Porque, por supuesto, el tener a los medios de comunicación masivos durante 24 horas hablando sobre el deporte que mantiene entretenido al pueblo no es manipulación ni imposición),
Y luego nos llaman radicales cuando ponemos cara de asco ante su fanatismo...
Bueno, me voy a dar una vuelta, a ver si me despejo. Con un poco de suerte no me encontraré con ninguna bandera del estado al que detesto en mi camino, aunque lo veo algo dificil.
Salud.
Cap Keating

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La necesidad de moverse.

Hoy en día muchas son las opiniones que se tienen del anarquismo y muchas son las opiniones infundadas por los medios de comunicación y la propaganda capitalista que al movimiento anarquista se le ha venido haciendo desde el principio.
Pocos o muy pocos son los que de verdad conocen la ideología anarquista y muy pocos los que saben qué es lo que supone verdaderamente.

Por eso nace el Ateneo Libertario "La Revuelta", para que las personas que lo deseen encuentren un espacio desde el cual conocer el anarquismo, conocer como se consigue autogestionar la sociedad sin que ello suponga un caos, al contrario.
Un espacio donde aprender y debatir, donde experimentar el placer de organizarte en solidaridad con tus compañer@s y de forma asamblearia, sin dirigentes ni dirigidos, y un espacio desde el que cordinar todas las luchas que sean necesarias, formándonos en las prácticas anarcosindicalistas.

La necesidad que tenemos de movernos, de organizarnos, de autogestionarnos, de formarnos y de luchar; es la misma necesidad que ha movido a los pueblos a lo largo de la historia a mejorar, a evolucionar.
Salud y anarquía.